La cosa va mal. No hace falta ser un lince para darse cuenta de ello, pero va mal. Incluso, si me permiten el atrevimiento, va realmente mal.
No pasa un día sin que los periodistas que cubrimos las informaciones económicas y bursátiles, tengamos que, como mínimo, leer teletipos e informaciones sobre despidos masivos y sin control.
Por ejemplo, ayer, 10 de enero, han sido 10.000 de General Motors, 2.700 de UBS y 2.500 de RBS.
Dos bancos y un fabricante de automóviles se cargan, de buenas a primeras, a 15.200 personas alegando sus mayores pérdidas de las últimas décadas y olvidando que hace apenas un año lograban beneficios históricos y se embarcaban en compras millonarias.
Parece claro que la crisis va a ser un fuerte golpe hacía los trabajadores y que la "bola" se va haciendo más y más grande y cada vez afectará a más y más gente.
Mañana más...
No pasa un día sin que los periodistas que cubrimos las informaciones económicas y bursátiles, tengamos que, como mínimo, leer teletipos e informaciones sobre despidos masivos y sin control.
Por ejemplo, ayer, 10 de enero, han sido 10.000 de General Motors, 2.700 de UBS y 2.500 de RBS.
Dos bancos y un fabricante de automóviles se cargan, de buenas a primeras, a 15.200 personas alegando sus mayores pérdidas de las últimas décadas y olvidando que hace apenas un año lograban beneficios históricos y se embarcaban en compras millonarias.
Parece claro que la crisis va a ser un fuerte golpe hacía los trabajadores y que la "bola" se va haciendo más y más grande y cada vez afectará a más y más gente.
Mañana más...